(Insertar título ingenioso o inteligente aquí)

15.8.06

Feminismo...

Pues para estrenar este blog pues voy a opinar del feminismo.(Por cierto, si tengo madre y también una hermana.) El objetivo principal es que todos opinen libremente. La mayor parte de las mujeres que conozco se ufanan en el hecho de que las mujeres maduran más rápido que los hombres, que es un dato médico, que todo el mundo lo sabe y bla bla bla... Esta es una falacia, y curiosamente es aceptada de facto tanto por hombres como por mujeres. Ejemplo, Anahí (RBD) tiene 23 años, yo tengo 20. Si aceptamos esta causa de orgullo femenino, la anoréxica rubia sería muchísimo más madura que yo. Honestamente lo dudo mucho. (Caray, ¿creen que sea más madura que alguien?) Las mujeres han luchado durante décadas por derechos y libertades, ¿y para que? Simpatizo con el hecho de que se hayan liberado de una opresión que data de siglos atrás, pero en vez de crear una solución, tan solo crearon un problema paralelo al machísmo.

Cuando algunas buscaban una verdadera equidad, algunas otras han encontrado una salida rápida ante cualquier problema con la tendencia hacia complacer sus quejas que terminó por crearse. Estas se han aprovechado de esta brecha en el sistema o mejor dicho, de esta inmunidad con la que gozan. Es muy común oír que se acabaron las plazas "para mujeres", sí un hombre es mejor que una mujer en su profesión y obtiene un ascenso, hay sexismo laboral.

Es momento de aclarar que no soy machista ni misógino... al menos no creo serlo, simplemente creo que el movimiento feminista está mal encausado. Las que liderean el movimiento, las mujeres que se sienten superiores a las demás "sumisas y complacientes", las que afirman que la causa por la que el mundo está como está es porque los hombres "tienen el poder",es decir, las Feminazis, no buscan una liberación ni la equidad, simple y llanamente odian a los hombres, según el libro "Spreading Misandry: The Teaching of Contempt for Men in Popular Culture", escrito por los doctores Paul Natanson y Katherine K. Young, la Misandria (odio hacia el sexo masculino) ha llegado a tal grado que puede ser considerada como una patología social (p. 234) y como un dato curioso, en una encuesta relatada en la misma fuente, algunas feministas afirman vehementemente que la misoginia también es una patología social, aunque ellas mismas dudan de que la misandria lo sea en primer lugar (p. 18).

Estamos viviendo en una sociedad claramente enfocada a las mujeres, donde sistémicamente se discrimina al hombre. Un ejemplo un poco exagerado para esto lo leí en El Universal (Pronto pagarán Maggie, pronto)"...los más sangrientos de ellos [los atentados]ocurrieron en la ciudad chiíta de Nayaf y dejaron 33 muertos, en su mayoría mujeres y niños" (http://www.eluniversal.com.mx/internacional/51187.html) No voy a alegar que están demeritando el valor de la vida de un congénere, pero quien escribió el texto (que seguramente copió y pegó el feed de alguna agencia de noticias) está ganando la compasión del lector y fortalece un escudo al que ya nos hemos acostumbrado tal vez demasiado al asumir que la ecuación es Mujer=Inocencia.

Te pregunto lector(a), ¿las mujeres no pueden asesinar?, ¿no existen las mujeres que golpean a sus hijos?, ¿no existen las prisiones para mujeres? Si lo que buscan las mujeres es equidad, yo las apoyo, pero la "guerra" por la que luchan tiene mucho tiempo que perdió el foco. Necesitamos un movimiento que no tenga como estandarte el odio a causa del género. Las carencias y ventajas de ambos sexos no nos diferencían ni nos separan, como yo veo las cosas, nos complementan. Para terminar, una pregunta para las mujeres que hayan leido esto: ¿Porqué actúan como una minoría más cuando cada censo nos confirma que ustedes son la mayoría en el mundo?

5 Comments:

  • La verdad es que esto de escribir nunca ha sido uno de mis fuertes, pero el tema me parece interesante así que lo intentaré.
    Creo que tu punto de vista es totalmente válido y que las mujeres, a través de los años, nos hemos escudado en esa falsa "inocencia" que mencionas. Sí bien es cierto que físicamente somos más débiles (al menos la mayoría) alguna compensación nos debió de haber dado Dios o su homólogo según su ideología (no es que asegure que seamos más inteligentes, o que tengamos un sexto sentido eh! ja, ja, ja). Así, en igualdad de circunstancias, sería estúpido creer que ganaríamos una lucha por la equidad de género victimizándonos, o poniéndonos en la misma posición que desató la rebelión, lucha, movimiento o como querrámos llamarle. Cabe señalar que los antecedentes del feminismo sí buscaban la equidad de género, sólo que, con el paso del tiempo, lamentablemente se desvió el objetivo. ¿Queremos equidad? Entonces participemos igual (en la medida de lo posible) económica, social, política, cultural y familiarmente(entre otras). Sinceramente. Mónica.

    By Anonymous Anónimo, at 9:39 p.m.  

  • Ay muchachito, acéptalo.

    Te mueres por Anahí, no te hagas. Por más que digas que es tonta e inmadura te brillan los ojitos cuando dices su nombre, hahahahaha!

    Ya se supo... jaja.

    By Anonymous Anónimo, at 12:27 p.m.  

  • Mi queridísimo hermanolo... me da gusto que hayas echo este blog de opinión.. asi ya no se saturará el free por el tema del momento. Tampoco siento ser muy buena para escribir.. pero daré mi opinión... el tema me parece rico para la discusión.
    En primer lugar hablas acerca de una enfermedad como lo es la anorexia.. en donde atribuyes esa enfermedad como un atributo que vamos obteniendo conforme vamos creciendo o mas bien madurando cuando en realidad es una enfermedad psiquiátrica englobada dentro de los trastornos de conducta alimenticia (TCA), no lo digo yo.. sino La Academia Americana de Psiquiatría. Y deliberadamente haces el juicio de mujer=anorexia, cuando esta enfermedad no solo se presenta en mujeres, esto afecta a hombres, mujeres (tampoco tiene nada que ver la preferencia sexual); en un estudio que se realizó en la armada norteamericana reveló que el 2.5% sufrían de anorexia, 6.8% de bulimia y el 40% trastornos alimenticios no específicos. Pero para no irnos tan lejos, en los últimos años han aumentado los casos de anorexia en hombres. Las causas de esta enfermedad pueden ser muy variadas:
    - Obesidad materna
    - Obesidad del enfermo
    - Muerte o enfermedad de un ser querido
    - Separación de padres
    - Alejamiento del hogar
    - Fracasos escolares
    - Accidentes
    - Sucesos traumáticos
    - Depresión
    Creo que fue un poco atrevido tu juicio hacia la niña deprimida con baja autoestima de RBD, acusando a muchas mujeres que viven depresiones como mujeres poco maduras, cuando no tiene relación en lo más mínimo su capacidad y madurez con su salud mental.
    En el segundo punto hablas de "plazas" para mujeres.. está comprobado que las mujeres tienen un mayor compromiso y entrega a su trabajo, y creo que actualmente vivimos un mundo donde la capacidad sobrepasa el género.
    Las "Feminazis" como dices, existen, y cierto, confundieron una lucha de equidad con un odio al sexo opuesto, pero dejame decirte que creo que el peor enemigo de la mujer no es el hombre, al contrario, nuestro peor enemigo es nuestro mismo género, presentandose un misogismo dentro de nuestro género, envidias laborales, tráumas de infancia, baja autoestima, etc.
    Al citar la nota del periódico no tiene nada que ver el demeritar la vida de un hombre, y haces la ecuación de Mujer=Inocencia, cuando en realidad significa, a mi punto de vista Mujer=Vida.
    Claro que las mujeres pueden matar, golpear hijos etc., tenemos a la Mata Viejitas, lo que mas bien se puede notar en estos hechos es que existe gente sana y gente enferma, sin importar el género, ya se por tráumas o por el grupo social en el que se desenvuelve este ser humano.
    No me considero feminista, apoyo a mi género en lo que puedo, solo existen cambios en lo macro cuando haces cambios en lo micro, cada quien hace lo que le toca.
    Y si estoy en contra de esa máscara de "inocencia" con la que algunas mujeres trepan en la escala social, sin que se esfuercen por capacidad o desempeño.
    Y no es que actuemos como minoría, el sistema funciona a favor de los hombres, en este mi México machista, falta mucho para que se dé un cambio de mentalidad a favor de las mujeres, por lo menos de este lado del globo y no es inclinandonos a cualquiera de los lados (machista-feminista) sino encontrando un punto medio, sano para ambos géneros.

    By Anonymous Anónimo, at 10:57 p.m.  

  • Quisiera preguntar: ¿Qué tanto has leído sobre feminismo? No estoy dudando de tu capacidad, sino de tus conocimientos. Como yo lo veo, no solamente existe un feminismo malentendido por las feministas (que es al que te refieres) sino también un feminismo malentendido por quienes lo ven desde fuera.

    Dices que la idea que se tiene acerca de que las mujeres maduran más rápido que los hombres es una falacia, pero no explicas por qué. Y tampoco especificas el tipo de madurez: física, mental, emocional, sexual. No estoy afirmando que esa frase sea cierta, simplemente quiero saber las razones por las que para ti no lo es.

    Sobre Anahí pues, su problema de anorexia no debe ser motivo de burla. Sólo ella sabe por todo lo que ha pasado para llegar a ese punto. No sé que tan madura sea y tampoco si lo es más que tú, lo que si me queda claro es que no puede serlo demasiado porque está condicionada a comportarse y a asumirse como un pedazo de carne; no le está permitido pensar ni sentir como una persona. No puede ocuparse de madurar si todo el tiempo tiene que asegurarse de verse bien. Y no es la única, cuántos millones de mujeres y de hombres viven la misma situación.

    La lucha feminista no tiene décadas, tiene siglos; quizás miles de años si creemos en el mito judeocristiano del origen del hombre, en el que Lilith no quiso someterse a los deseos de Adán. O si revisáramos en la historia comprobable encontraríamos que, al menos en lo que se refiere a América, desde la época de la mal llamada Conquista existen testimonios acerca de mujeres indígenas que lucharon contra el invasor:

    La Gaitana, indígena colombiana que luchó contra los invasores españoles.
    Beatriz de Jústiz y Zayas, una muchacha de La Habana, Cuba que se rebeló ante la invasión inglesa de 1756.
    Anacaona y las mujeres caribeñas que lucharon a muerte contra los españoles.
    Micaela Bastidas y Tomasa Tito Condemayta que participaron en la rebelión de Tupac Amaru de 1780 a 1783.
    Nanny, una esclava de Jamaica que escapó para buscar y defender su libertad.

    Policarpa Salavarrieta, Antonia Santos, Josefa Palacios, Manuela Cañizales, María Josefa Ortiz de Domínguez, Manuela Sáenz de Santamaría, María Remedios del Valle, Mercedes Ábrego, Manuela Beltrán, Pancha Carrasco, Mariana Grajales, Evangelina Cisneros, Javiera Carrera, Candelaria Pérez, Manuela Medina, Mariana Mendizábal, Andrea Parado de Bellido, Luisa Cáceres, Teresa Heredia, María Quiteira de Jesús, Juana de Azurduy, Francisca de Zubiaga, María Martínez de Nisser y quién sabe cuántas mujeres más que ayudaron a que las guerras de Independencia a lo largo de América Latina se hicieran: siguiendo a los soldados en las campañas, cocinando, montando los campamentos, curando heridos, sirviendo de mensajeras y espías, transportando los víveres y los trastos, haciendo tertulias y reuniones, contribuyendo con su dinero, planeando estrategias militares, siendo lideresas y tomando las armas en los campos de batalla.

    Porque la lucha feminista no es por derechos y libertades sino por condiciones de vida dignas y justas. Pero es todo lo que las mujeres hemos recibido, más derechos y libertades en lugar de mejores condiciones de vida. Podemos ver, tocar y hablar de todo aquello que antes nos estaba prohibido pero aún nos siguen llamando viejas, putas, zorras. Aún sigue habiendo prostitución, pornografía y mujeres violadas. Aún se usan las expresiones “chinga a tu madre”, “hijo de puta”, “hijo de la chingada”. Aún hay mujeres que trabajan fuera y dentro de casa. Aún se sigue considerando que asear la casa y atender a la familia son trabajos que les corresponden a las mujeres por naturaleza. Aún se sigue usando el maquillaje para crear bellezas inhumanas. Nada ha cambiado, la única diferencia es que ahora podemos ejercer el voyerismo y la exhibición sin que la mayoría se oponga.

    Por otro lado, las mujeres siempre han trabajado: en la prehistoria, fueron ellas quienes se quedaron al cuidado de los niños; fueron ellas quienes descubrieron el fuego e inventaron la cerámica para poder cocinar; quienes recolectaban frutos y descubrieron la agricultura; quienes buscaron un sistema para comunicarse que más tarde adquirió sonidos; quienes aprendieron a coser, hilar, tejer.

    Cuando en la era industrial el trabajo casero les fue arrebatado de las manos las mujeres se incorporaron a las fábricas y demostraron que eran capaces de resistirlo todo: el sol, la lluvia, los pesos excesivos, los horarios sin límite. Tal vez eran más débiles físicamente pero tenían mayor resistencia biológica.

    Y aún así, a las mujeres se les trata como intrusas en el mundo del trabajo. Y aún así, las mujeres no tienen historia. En los libros todo lo que se narra es acerca de guerras, de héroes, de hombres ilustres, de mártires, de mitos.

    Creo que el movimiento feminista no tiene líderesas, no es un movimiento homogéneo y tampoco es muy grande. Nunca había oído hablar de las Feminazis y no tengo idea de cuál sea su discurso pero estoy segura de que por muy violentas que sean nunca han convocado a implantar una tradición que consista en cortar testículos o penes, o en cometer asesinatos sexuales contra hombres. No las justifico en su odio hacia los hombres, pero es difícil no odiar a un género que durante toda la historia se ha encargado de destruirte y de cosificarte. La diferencia entre la misoginia y la misandria es que los hombres odian a las mujeres por ser quienes son y las mujeres los odian por todos los crímenes que han cometido contra ellas.

    Dudo mucho que la sociedad esté enfocada a las mujeres; en todo caso a lo que siempre le han dicho a la mujer que es: su cuerpo. Un orden social donde la cultura es patriarcal y androcéntrica siempre va a estar enfocado a los hombres. No creo que el artículo busque la compasión del lector, más bien creo que si dice que fueron los más sangrientos es porque ahí hubo más muertos, sobre las mujeres y los niños será tal vez porque ellos no son el enemigo puesto que no son soldados, ni policías, ni funcionarios del gobierno.

    Por supuesto que las mujeres pueden asesinar y lo hacen; pero no torturan a las víctimas ni destazan el cadáver. Matan por cuestiones económicas pero también buscando una salida ante el maltrato físico o emocional, el abandono o la traición. Las mujeres no cometen asesinatos sexuales. Los hombres, en cambio, matan a las mujeres para aterrorizarlas y delimitar claramente quién tiene el poder; matan porque hacerlo les produce una sensación de poder y/o placer. Los hombres no sólo matan; torturan, violan, destazan los cuerpos, humillan sexualmente a la víctima, la degradan y la hacen sentir menos que una cosa.

    En México hay una mujer delincuente por cada cinco hombres delincuentes; sin embargo, ellas no son cabezas sino copartícipes, las cárceles están pobladas de mujeres que delinquieron por amor y aunque cada vez hay más lideresas de organizaciones delictivas, en esos casos el móvil es económico, quizás por el anhelo de poder y de revertir la situación de sometimiento, pero no el orden sexual.

    Las carencias y ventajas de ambos sexos si nos diferencian y nos separan: no vemos el mundo de la misma forma, ni sentimos ni queremos las mismas cosas. No nos complementan porque no somos una mitad de algo en busca de la otra parte. Somos seres completos que compartimos la vida y los objetivos que queremos lograr pero que si no se da eso podemos vivir solos sin que nada malo suceda.

    Las mujeres no actuamos como una minoría, actuamos como una clase dividida. Hemos sido educadas para odiarnos; para no ser solidarias con nosotras mismas y con las otras. No nos han hablado de nosotras mismas, sino de nuestros cuerpos: somos piel y redondeces. Somos la capacidad de engendrar. Somos una boca que no habla, sino que simplemente se muestra como una expresión del sexo. No nos está permitido querernos a nosotras mismas. No hay un lugar para nosotras, no somos consideradas personas sino objetos, pedazos de carne, úteros disponibles, incubadoras, muñecas vivas.

    Somos destazadas y nuestros muslos, pechos y nalgas son puestos en anuncios y espectaculares junto a lavadoras, coches y botellas de alcohol como objetos que pueden comprarse. Nuestros espíritus, mentes, sentimientos y cuerpos han sido mutilados. Somos y existimos a través de los hermanos, de los hijos, de los maridos, de los padres; no de nosotras mismas.

    Vivimos siempre para otros, tratando de cubrir expectativas ajenas; nunca seremos lo suficientemente bellas, bondadosas, serviles o cualquier cosa que los demás esperen de nosotras.

    Para ser verdaderamente libres tenemos que deshacernos de lo genérico; ser personas más allá de nuestros sexos, romper con la imagen cultural que nos han impuesto y realizarnos como individuos. El feminismo es hoy, más necesario y viable que nunca, como una manera de conocernos y de hacer lo que nadie hará por nosotras.

    By Anonymous Anónimo, at 2:28 p.m.  

  • Me da hueva tu Blog.


    Atte: Tú mismo dentro de 6 años.

    By Anonymous Francisco González, at 9:34 p.m.  

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